R$310.000 para el campeón, un cooler que dejó al colombiano Martín Romero en la burbuja y un Main Event de 892 entradas que hoy juega su Día 2. Pedro Cavalieri ganó este domingo el Super High Roller de R$25.000 del BSOP Floripa 2026, el torneo más caro de la etapa, tras liderar la mesa final de principio a fin y cerrar el heads-up contra Lali Tournier en cuestión de minutos. Y desde las 14:00 de este lunes, 146 supervivientes vuelven al Costão do Santinho para el Día 2 del Main Event de R$4.000.
Los hechos: 36 entradas, cinco premios y un heads-up de 8-8 contra A-7
El Super High Roller reunió 36 entradas y un pozo de R$769.470 para cinco puestos. La mesa final de ocho la abrió Léo Rizzo: pagó en frío con J-J la apertura de Cavalieri, Paulo Joanello resqueezó con todo desde 28 ciegas y las jotas ganaron el flip (8º). Ariel Bahia fue séptimo y la burbuja le tocó a Martín Romero: con doble par máximo pagó tres barriles de 45.000, 150.000 y 500.000 fichas contra Cavalieri, que completó escalera corriendo turn y river y se llevó un bote de 1,6 millones, 53 ciegas.
Ya en premios cayeron Rizzo (5º, R$49.470), el argentino Gonzalo Almada (4º, R$80.000) y Marcos Exterkotter (3º, R$130.000). El mano a mano duró poco: 8-8 de Cavalieri contra A-7 de Tournier, board 9-8-5-J-A, trío en el flop y R$310.000 para el carioca. Tournier cobró R$200.000.
El Main Event cerró inscripciones en 892 entradas, casi R$3,6 millones en buy-ins, y clasificó a 146 jugadores tras el Start-Up de 692 entradas que abrió la etapa. Los líderes por vuelo: Anis Homaidan (660.000, Día 1D y chip leader general), el boliviano Miguel Ángel Leyva (627.000, Día 1A), Wallacy Marçal (590.000, Día 1C, clasificado por satélite) y Ulises Acosta (531.000, Día 1B). El argentino Juan Barattini, campeón el domingo del 1-Day High Roller PKO (R$114.000), pasó con 195.000. El Día 2 juega 15 niveles de 40 minutos desde 4.000/8.000 con big blind ante; la mesa final es el martes a las 15:00.
Por qué importa: el Día 2 empieza con 30 ciegas
Haz la cuenta: 892 entradas por 40.000 fichas son 35,7 millones repartidos entre 146 stacks, unas 244.000 fichas de promedio, es decir, 30 ciegas al nivel de 4.000/8.000. Con big blind ante, la ficha única que paga la ciega grande por toda la mesa, hay 2,5 ciegas en el centro antes de que nadie actúe. Eso convierte al Día 2 en territorio de robos, resteals y push or fold desde la primera vuelta: el promedio no es cómodo, es urgente, y quien lo entienda primero se lleva las fichas de quien espera "una buena mano".
Segunda lección, la de Romero. Doble par máximo contra una escalera que llega corriendo turn y river es un cooler, un choque de manos fuertes, no un error: contra un chip leader que apuesta tres calles, tirar el top two en la burbuja sería jugar asustado. Lo que sí se revisa es el precio del river: 500.000 en un bote de 1,06 millones exige tener razón cerca del 32% de las veces, y contra el rango de Cavalieri en ese board lo tenías de sobra.
Tercera, la de Rizzo: pagar en frío con J-J para dejar que el corto haga squeeze es una jugada de mesa final con cinco premios y ocho jugadores, donde la presión del ICM empuja a los stacks medios a mover todo antes de tiempo.
Y una de fondo: Marçal lidera un vuelo con una entrada ganada por satélite. Si Floripa te quedó lejos, el BSOP Millions de noviembre ya tiene fechas. ¿Pagas ese river con doble par máximo? Cuéntanos en la comunidad y lo repasamos juntos.