692 entradas, 105 sobrevivientes y una pila de sobres cerrados que se abren esta tarde. El Start-Up Mystery Bounty del BSOP Floripa 2026 confirmó por qué es el torneo de apertura favorito del circuito brasileño: sus dos vuelos de R$1.200 en el Costão do Santinho sumaron 301 entradas el viernes por la tarde y 391 por la noche, y el Día 2 de este sábado arranca a las 14:00 con el campeón, y las recompensas misteriosas, por definirse.
Los hechos: dos líderes casi empatados y un uruguayo entre los grandes
Del Día 1A avanzaron 46 jugadores, todos ya en premios, con Vinicius Fortes como líder con 757.000 fichas. Detrás quedaron Aloisio Dourado, líder del ranking BSOP 2026, con más de 550.000, y Gabriel Kumagai con 547.000. El mejor hispanoamericano fue el uruguayo Bruno Bonilla, séptimo de su vuelo con 358.000, acompañado por los chilenos Rafael Pardo (147.000), Guillermo Neira (81.000) y Mauricio Zemán (59.000).
El Día 1B clasificó a 59 más. Lo lideró el pernambucano Iuri Maia con 623.000, apenas mil fichas por encima de Leandro Ferreira (622.000), con nombres conocidos como Rodrigo Garrido (365.000) y Ax de Castro (345.000) en la lista. La acción se retoma en el nivel de ciegas 3.000/6.000 con ante de ciega grande.
El viernes también coronó a su primer campeón de high roller. Eduardo Viana, especialista en cash game llegado desde Santarém, en el estado de Pará, ganó el 1-Day High Roller de R$10.000 ante 65 entradas y cobró R$147.400. El recreativo Ricardo Duarte fue subcampeón con R$98.400 y Kaio Camargo, tercero con R$76.500, en una mesa final que incluyó a Lucas Scafini, Lauriê Tournier, Gustavo Dias y Vinicius Gonçalves. Completaron la jornada Alexandre Couto (4K 1-Day PKO), Luiz Hota (H.O.R.S.E.) y el ruso Aleksandr Diudiaev (Super 500).
Y la etapa apenas empieza: hoy abren el Main Event de R$4.000 y el 25K Super High Roller, la cima de una grilla de 26 torneos que te presentamos al arrancar la semana.
Por qué importa: el Día 2 de un mystery bounty es otro torneo
Con 105 jugadores y los sobres todavía cerrados, lo que se juega esta tarde no es el mismo torneo del viernes. En un mystery bounty cada eliminación desde hoy paga una recompensa que puede valer más que un salto de premios, y eso cambia los rangos: el stack corto con sobre encima se convierte en objetivo, y el grande gana razones para pagar all-ins que en un torneo normal soltaría. Quien no recalcula su push y su call para esta fase, como explicamos en nuestra guía de PKO, está regalando valor esperado.
La segunda lección la firma Viana. Un jugador que vive del cash game se sentó a un torneo de R$10.000 y lo ganó. Las habilidades se transfieren, pero la mentalidad cambia: en cash cada ficha vale lo mismo toda la noche y cada mano paga comisión, por eso el rakeback pesa tanto en la cuenta anual de un especialista; en un torneo, el valor de una ficha depende de las ciegas y de los premios. Que un cash player entienda ese cambio y lo aplique dice más de su método que del trofeo.
La tercera, y quizá la más honesta, la dio el propio campeón al hablar de su subcampeón: un recreativo que juega todos los BSOP llegó al heads-up de un high roller. La varianza existe en los dos sentidos, y respetarla es parte del juego.
¿Vas a seguir la apertura de sobres o el arranque del Main Event? Cuéntanos en la comunidad: seguimos la etapa hasta la corona del martes.