Dos torres de más de 15 millones de fichas y, en la misma mesa, una leyenda con apenas 10 ciegas. Así arranca hoy la mesa final del Main Event del EPT Barcelona, donde 6 jugadores se disputan el trofeo Golden Shard y €1.370.050 para el campeón. De las 1.823 entradas que construyeron una bolsa de €8.841.550 —el séptimo Main Event más grande en la historia del EPT— quedan estos seis.
Los hechos: dos gigantes arriba y un excampeón al fondo
El italiano Manuel Ferrari llega líder con 16.100.000 fichas (81 ciegas), fiel a una semana en la que casi no soltó la punta. No es un debutante con suerte: ya ganó el Main Event del PokerStars Open en Málaga y un High Roller en Campione. Pegado a él viene el héroe local, Jose Criado, clasificado online, con 15.775.000 (79 ciegas) y tres días seguidos entre los dos primeros del conteo. Si gana, sería apenas el segundo campeón español del EPT tras Adrián Mateos, y el primero en lograrlo en casa.
El chino Xiaosheng Zheng completa el podio de fichas con 11.200.000 (56 ciegas). En la zona media navegan el holandés Lukas van Eeden (25 ciegas) y el irlandés Michael Dwyer (23). Y al fondo, la historia más grande del día: Nicolas Chouity, campeón del EPT Montecarlo hace 16 años, vuelve a una final con 1.975.000 fichas — 10 ciegas — y la chance de convertirse en el quinto jugador con dos títulos del EPT.
El día previo también cerró el capítulo de Barbara Akemi: la brasileña cayó en el décimo puesto por €97.700, tras firmar la corrida más profunda de una brasileña en un Main Event del EPT, como contamos en la antesala de esta mesa final.
Todos los finalistas ya aseguraron €278.950, pero la escalera es empinada: €362.500 al quinto, €471.250 al cuarto, €612.700 al tercero, €857.800 al subcampeón y €1.370.050 a la corona.
Por qué importa: tres mesas finales en una
Mira los stacks y verás tres torneos distintos. Ferrari y Criado, con 80 ciegas, pueden abrir amplio, presionar y pagarse algún error. Van Eeden y Dwyer, con 23-25, viven el territorio más incómodo del poker de torneos: demasiado profundos para ir all-in y demasiado cortos para maniobrar, justo donde la presión del ICM —el valor real en dinero de cada ficha— castiga más fuerte cada decisión dudosa. Y Chouity, con 10 ciegas, juega el poker más simple y más brutal: elegir la mano correcta para meterlo todo antes de que las ciegas lo devoren.
La lección para tu próximo torneo es directa: en una mesa final no juegas tus cartas, juegas tu stack contra los stacks ajenos. Saber en cuál de esos tres torneos estás sentado vale más que cualquier mano premium.
¿Quién levanta el trofeo esta noche? Ven a debatirlo con nosotros en la comunidad: el análisis de la final lo hacemos juntos.