Once títulos de WCOOP y el más reciente llegó en un torneo con 39 entradas. El brasileño Renan "Internett93o" Bruschi se llevó el Evento #55-H del WCOOP 2026 —buy-in de US$1.050, formato 2-7 Single Draw 7-Max— y cobró US$16.714. Es su undécimo título en la historia de la serie y el segundo de esta edición.
Los hechos: dos trofeos en dos semanas y un récord que sigue lejos
El primero de esta edición lo había ganado días antes en el Evento #20-H (US$530, NLHE Mystery Bounty), con más de US$31.000 de premio. Con el de esta semana, el gaúcho suma 23 títulos entre las dos grandes series anuales de la plataforma: 11 de WCOOP y 12 de SCOOP, y amplía su ventaja como el brasileño con más trofeos de WCOOP.
El récord absoluto de la serie no es suyo: lo mantiene el británico Benny Glaser, que hace pocos días llegó a 17 títulos —también, casi siempre, en juegos que no son hold'em.
El mismo fin de semana hubo más resultados brasileños. Renan Aziz ganó el Evento #54-H (US$530, Mystery Bounty) ante 191 inscripciones por US$14.816, y Jonathan Wolter se quedó con el Evento #58-Medium (US$109) frente a 1.524 entradas, cobrando US$23.210 en una mesa final con otros tres brasileños.
Por qué importa: 39 entradas contra 1.524
Mira esos dos números juntos. Wolter ganó contra 1.524 jugadores y cobró US$23.210. Bruschi ganó contra 39 y cobró US$16.714. Casi el mismo dinero por campos que se llevan cuarenta veces de distancia.
Eso no es suerte: es selección. En un 2-7 Single Draw de US$1.050 no hay recreativos —pero tampoco hay casi nadie que lo haya estudiado. El edge no nace de jugar bien en abstracto; nace de la diferencia entre lo que tú sabes y lo que sabe el que está sentado enfrente. Donde esa diferencia es grande, el campo pequeño deja de ser un problema y pasa a ser la razón para entrar.
La tentación es copiar el atajo equivocado. Nadie debería registrarse mañana a un lowball que no entiende porque "hay poca gente". Ahí el campo chico juega en contra: los cuatro que saben te esperan. La versión aplicable es más aburrida y más rentable: haz el inventario de tu propio juego. Qué formato, qué horario, qué mesa concreta conoces mejor que el promedio de los que se sientan contigo. Esa selección de mesa es una decisión que se toma antes de repartir, y es la más barata de todas las que vas a tomar hoy.
Y once títulos no son una racha. Son años de volumen sostenido en series que duran semanas. En una muestra corta la varianza tapa el talento en las dos direcciones: ni el mes malo te define ni el mes bueno te asciende. Lo que sí se acumula es el trabajo previo — cómo se estudia importa tanto como cuánto, y ahí está la parte que sí controlas.
Si estás armando ese inventario y quieres contraste real de gente que juega tu mismo pool, en el club se hace en voz alta.