La WPS Medellín 2026 se juega del 21 de octubre al 2 de noviembre en el Casino Hollywood Milla de Oro con ocho torneos y COP $1.800 millones garantizados, encabezados por un Main Event de $800 millones. Es la cuarta y última parada del año del circuito colombiano, y el festival más grande que queda en el país antes de que cierre 2026.
Los hechos: qué se juega y cuánto cuesta entrar
| Torneo | Buy-in | Garantizado |
|---|---|---|
| Main Event NLH | $2.200.000 | $800.000.000 |
| High Roller NLH | $3.000.000 | $300.000.000 |
| Open NLH | $800.000 | $200.000.000 |
| Second Chance Mystery Bounty | $1.500.000 | $180.000.000 |
| K.O. progresivo | $1.300.000 | $150.000.000 |
| Mini High Roller PLO5 K.O. | $1.400.000 | $70.000.000 |
| Deep Stack Turbo | $700.000 | $50.000.000 |
| Closing Turbo NLH | $700.000 | $50.000.000 |
Todas las cifras van en pesos colombianos. La sede es el Casino Hollywood de la Milla de Oro, en El Poblado, y el festival trae satélites con estructura propia y un convenio de hospedaje con el Park 10 a tarifa negociada con desayuno.
El Main Event reparte su Día 1 en seis vuelos, y ahí está el dato que casi nadie revisa antes de inscribirse: no todos se juegan a la misma velocidad. Los tres primeros corren con niveles de 40 minutos; más adelante hay un vuelo turbo con niveles de 20 y un hyper turbo de 15. Mismo buy-in, mismo garantizado, tres torneos distintos.
El bono de chip leader también cambia de vuelo en vuelo, y lo hace en la misma dirección: $9.000.000 y $6.000.000 para los dos primeros stacks del Día 1A, $6.000.000 y $4.000.000 en el 1B, $4.000.000 y $3.000.000 en el 1C.
Por qué importa: el vuelo que eliges decide cuánta ventaja puedes usar
Mira cómo se ordenan esos dos datos. Los vuelos lentos, los de 40 minutos por nivel, son justo los que pagan el bono más alto. Los rápidos no pagan bono y encima te obligan a jugar con el stack efectivo cayendo cada 15 o 20 minutos. Si entras al turbo porque te acomoda la agenda, estás pagando el mismo buy-in por la versión del torneo donde tu técnica pesa menos y la varianza pesa más.
La regla práctica es incómoda pero simple: entra al vuelo más lento que tu calendario permita, aunque signifique pedir el día. Un nivel de 40 minutos te da más manos por ciego, más profundidad para jugar postflop y más tiempo para que la diferencia entre tu juego y el del campo se convierta en fichas.
El bono trae su propia trampa. En la última hora de un vuelo, con el premio de chip leader a la vista, es fácil empezar a jugar manos por el bono y no por el torneo. Son $9 millones frente a un Main Event que garantiza $800: la cuenta casi nunca justifica arriesgar stack extra el Día 1 para quedar primero de tu vuelo. El bono es un extra si llega solo; perseguirlo es regalar fichas que valen más mañana.
Y la cuenta de siempre, la que se hace antes del tiquete y del hotel: primero el presupuesto de la semana completa, después los torneos. Con $2.200.000 de buy-in, el Main Event solo cierra si entra en una banca que aguante la varianza de un campo grande; si te deja sin margen para nada más, el Open y el Deep Stack del mismo calendario te dan más manos jugadas por el mismo dinero. Para calibrarlo, nuestra guía sobre cuántos buy-ins necesitas hace esa cuenta paso a paso.
Si así miras los números, es el mismo criterio con el que trabajamos en el club de KryptoKings: condiciones claras, mesas estables y cuentas hechas antes de sentarse. Y si el rake que pagas cada semana no te vuelve en nada, empieza por entender el rakeback.